martes, 18 de julio de 2017

Normandie Ondarreta; nos sorprende con su excelente cocina vasco francesa



En estos días veraniegos, en más de una ocasión buscamos un lugar con encanto donde evadirnos de la gran ciudad y desconectar por unas horas de nuestra vida más urbanita, si lo que buscáis es un entorno natural, os propongo una escapada a unos kilómetros de Madrid, donde disfrutar de un estupendo restaurante estilo normando con una excelente cocina, el lugar que os propongo hoy es Normadie Ondarreta.



Justo en el Kilómetro 36, de la carretera de Burgos y en plena naturaleza, se alzan las instalaciones de Normandie Ondarreta, rodeadas de maravillosos jardines, donde se puede disfrutar de una copa o un aperitivo nada más llegar, mientras vas desconectando del tumulto de la ciudad y te impregnas de la vegetación del lugar, intuyendo que será, sin duda, una gran noche.





La decoración ha sabido conjugar el buen gusto con el estilo natural y rústico, conocí este lugar con ocasión de la presentación de su carta de invierno y me pareció de lo más acogedor, con sus salones donde predomina la madera, los tonos beige, tierra y granate aportando calidez y, en esta ocasión, descubrí el encanto de sus jardines, de su amplia terraza climatizada, todo preparado con sumo detalle, para disfrutar de su cocina al aire libre.




Nada más llegar disfrutamos de un cóctel en sus jardines al son de la música en directo, una maravilla, para pasar a uno de sus salones y disfrutar de una entrañable velada.

                                               

La cocina de “La Normandie”, tiene una base de tradición vasca encontrando en su carta platos como el marmitako, alubias de Gernika o la merluza con chipirones, pero su impronta personal es la mezcla con ciertos toques de cocina francesa destacando los caracoles, ancas de rana o su solomillo Wellington, provenientes de su historia ya que en sus orígenes perteneció a una señora francesa que dirigió el restaurante hasta que a su muerte fue adquirido por Grupo Ondarreta.

Entre los platos que pudimos degustar, me encantó la Milhoja de salmón con foie y manzana caramelizada, con una presentación impecable y un plato de lo más apetecible en estos días estivales.

                                              


A continuación descubrimos el Canutillo de queso brie y sobrasada, un binomio perfecto, en mi caso, me encanta el queso, me apasiona y siempre lo voy mezclando con distintos alimentos, siendo esta combinación de lo más acertada, tomo nota ;). El canutillo en su punto crujiente.


Y si en su carta estaba presente la esencia francesa, no podía faltar uno de sus típicos platos las “Ancas de rana a nuestro estilo”, os confieso que nunca antes las había probado, por aquello de ufffff, ¿ancas de rana?, pero todo principio tiene un comienzo y en este caso, comenzaría mi más que aprobación por un nuevo plato.

Preparadas con ajo y perejil, me gustaron, dejando a un lado mis prejuicios iniciales, no me desagradaron sino todo lo contrario, su textura me recordó al pollo y con su perfecta elaboración, mi paladar quedó más que satisfecho, ole por las ancas de rana!!!.




Su Steak Tartar, elaborado en mesa a gusto del comensal, me pareció increíble, tu decides el sabor picante que le quieres dar, en nuestro caso probamos dos, uno más picante que el otro, estaba delicioso, en mi caso me decanto por el toque picante, pero aquí ya depende del gusto de cada comensal. Un plato de 10 y que os recomiendo pedir!!!


Y exquisita la carne que probamos, chuletón, con ese gusto que da la carne hecha a la parrilla, en su punto exacto, una delicia, si sois un tanto "carnívoros", os lo recomiendo.

Y llegamos al postre, al broche de oro, a mi momento, si ya lo sabéis los que me seguís, me declaro una fan absoluta de un dulce, del anhelado momento del postre que en Normandie Ondarreta, miman con sumo cuidado y que se merece un gran “OLE TU ESTILO”, con mayúsculas, ese momento es cuando entran en escena sus famosas Crepes Suzzete al Grand Marnier, con una gran ovación por mi parte, se preparan y se sirven delante del comensal, se van flambeando, ante la mirada atónita del comensal que espera, (en mi caso impaciente), ese  momento en que son servidas con helado de vainilla.





Una autentica delicia, sólo pensar en ellas y el broche perfecto para cerrar este post, si os gusta el dulce, si o si, tenéis que probarlas, no os defraudaran.


Si queréis conocer un poquito más de Normandie Ondarreta os facilito su página Web AQUI


Y vosotros conocéis este magnifico lugar? Me encantará leer vuestros comentarios.

Feliz día!!!

Marta Y.

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